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Los pasos del swing son más sencillos de lo que parecen. Solamente con que conozcas algunos movimientos básicos puedes disfrutar de este estilo que está gozando de una popularidad renovada.

Historia y evolución del swing

El swing es un estilo de baile que surgió en Estados Unidos durante la década de 1920, en plena era del jazz. Los primeros pasos se dieron en los clubes de Harlem, en Nueva York. Su historia está ligada a la música swing, el género más popular en la época y que se distinguía por sus ritmos alocados, alegres y dinámicos que invitaban a bailar.

Con el paso del tiempo, el swing fue evolucionando para escindirse en diferentes estilos de baile. Entre los más conocidos se encuentran el Lindy Hop, el Charleston, el Balboa y el East Coast Swing. El Lindy Hop, en particular, es considerado por muchos como el «rey» del swing, debido a su complejidad y la influencia que ha tenido en otros estilos. Aunque a veces se usa «swing» y «Lindy Hop» de manera intercambiable, el Lindy Hop es solo una de las muchas formas de swing.

Aunque ha pasado más de un siglo desde que nació, en la actualidad, el swing se mantiene vivo y perfectamente saludable. Además, han surgido estilos más modernos como el electro swing, que combina los pasos tradicionales del swing con la música electrónica y movimientos urbanos como el shuffle.  

Los 5 pasos básicos del swing

Si te quieres iniciar en el swing, debes aprenderte los pasos básicos y practicar hasta interiorizarlos. Aunque es un baile muy llamativo y con una parte bastante acrobática, basta con saber unos pasos sencillos para que puedas disfrutarlo al máximo.

  1. Paso básico de 6 tiempos. Consiste en una secuencia de pasos en la que se alternan movimientos hacia adelante y hacia atrás con un paso de triple. Es lo que le da al swing su característico ritmo «paso-paso-triple paso». Se realiza en un compás de seis tiempos y es relativamente sencillo de aprender.
  2. El paso básico de 8 tiempos. Este es un poco más complejo y es fundamental en el Lindy Hop. Se tiene que hacer en un compás de ocho tiempos y sigue una secuencia «paso-paso-triple paso, paso-paso-triple paso». La diferencia clave con el de 6 tiempos es que se añaden dos pasos más.
  3. Paso single de swing. A diferencia de los pasos dobles o triples, en el paso single se realiza un solo paso por cada tiempo de la música. Esto puede hacer el baile más fácil de seguir, especialmente cuando la música es rápida.
  4. Giro de la chica. Este es un movimiento clásico en el swing. En este paso, la pareja realiza una serie de giros sincronizados, donde la guía indica a la seguidora que gire en una dirección específica.
  5. Promenades o desplazamientos por la cintura. Sin duda son otro elemento distintivo del swing. La pareja se desplaza de un lado a otro del salón, manteniendo el ritmo y la conexión a través del contacto con la cintura. Este paso es elegante y permite a los bailarines encadenar giros y acrobacias.

Bailar swing tiene su complicación, pero no es necesario tener una forma física espectacular. Basta con ensayar para ejercitar el ritmo y la coordinación. Es un baile extremadamente social y divertido, tanto, que mucha gente se engancha. En todo el mundo existen numerosos clubes y competiciones de swing donde los bailarines se reúnen para practicar, competir y compartir su amor por este estilo de baile. ¿No te apetece probar a ti también? Si quieres aprender los pasos del swing pásate por nuestra escuela y no te lo pienses más.

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