Las clases de acondicionamiento físico destinadas a tonificar el cuerpo, y a mejorar la elasticidad y coordinación de quien lo practica, no tienen por qué ser aburridas. Es más, pueden ser bastante diferentes de lo que generalmente entendemos por una clase de fitness o de gimnasia. Tanto, que pueden considerarse como una clase de baile. Es lo que sucede con las clases de zumba, un híbrido entre un estilo de baile y unas clases de fitness, que puede practicarse a cualquier edad.
El zumba es un estilo de baile relativamente nuevo, que nació en la década de los 90 para trabajar el cuerpo bailando. Sus clases están pensadas para quemar calorías y proporcionar energía. Pero también para divertirse y mejorar el humor. O para relajarse, liberar el estrés acumulado y aumentar la sensación de bienestar. Entre sus secretos: la combinación de estilos de baile y ejercicios aeróbicos.
Clases de zumba: el baile que tonifica y aporta energía
Las clases de zumba están pensadas para bailar y moldear el cuerpo. Por lo tanto, son una actividad muy beneficiosa para personas que quieran realizar ejercicio físico a la vez que bailan y se divierten. También para perder unos cuantos kilos de más, puesto que en una sesión de zumba se gastan bastantes calorías. Se calcula que entre 50 y 300, en función de la intensidad de los ejercicios que se llevan a cabo.

