El Día Internacional de la Danza se celebra el 29 de abril de cada año. Te contamos por qué y quién ha sido la encargada de elaborar el mensaje oficial.
El Día Internacional de la Danza se viene celebrando desde el año 1982 impulsado por el Comité Internacional de la Danza del Instituto Internacional del Teatro (ITI). Se eligió como fecha el 29 de abril para conmemorar el nacimiento de Jean George Noverre en 1717. Él fue un coreógrafo y teórico que revolucionó el ballet clásico con innovadoras propuestas. Gracias a sus reformas el ballet hoy es como es. Podríamos destacar que eliminó el uso de la máscara por partes de los bailarines y bailarinas y que se contaran las historias en cada obra bailada a través de la mímica y el uso del cuerpo.
En el Día Internacional de la Danza, se organizan eventos en todo el mundo para celebrarla. Desde espectáculos de ballet clásico en grandes teatros hasta performances callejeras de todos los estilos de danza y baile. También se organizan talleres, clases abiertas y conferencias para que todo el mundo pueda disfrutar de la danza y darle mayor visibilidad.
Cada año, el Comité Internacional elige una figura destacada para que elabore un Manifiesto Oficial. Este año la encargada es Marianela Núñez, bailarina clásica argentina y una de las grandes solistas del Royal Ballet de Londres. Te dejamos su mensaje a continuación para que puedas disfrutar de él.
Manifiesto Oficial
“Un recuerdo no alcanza para hacer historia. Y la historia de un teatro, como la de cada uno, es también la historia de los demás, de cómo un arte como la danza migró y creció en diferentes latitudes.
Las paredes del Royal Ballet atesoran las fotografías que narran el viaje recorrido, la historia reclama sus protagonistas y la danza en Argentina resplandece con cada uno de esos nombres.
Con frecuencia, las instituciones se sumergen en un silencioso anonimato, sin rostros ni apellidos, evitando enfrentarse al eco del pasado.
Son las organizaciones impulsadas y respaldadas por el ITI-UNESCO, como lo es el Consejo Argentino de la Danza, las que frecuentemente hacen de muralla que detiene al olvido.
Estoy junto a ustedes en el compromiso de rescatar y revitalizar la historia de maestros, artistas y coreógrafos que han enriquecido el mundo de la danza, merecedores de ser escuchados por las generaciones venideras. Que sepamos todos que no somos espectadores, sino herederos de una tradición forjada con arte, dignidad y sacrificio, nutriendo nuestro camino con vocación y amor por la belleza. Si bien el futuro y el presente acaparan nuestra atención, sin el sólido cimiento del pasado, sin la fertilidad de nuestra tierra, el árbol de la danza no puede florecer.
Las raíces son tradición y a la vez… nutrientes.”

